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CALIDAD Y SATISFACCIÓN DE VIDA DE ADULTOS MAYORES DE 60 AÑOS EN LIMA-PERÚ - ESTUDIO PILOTO Y ANÁLISIS PSICOMÉTRICO

Por: Arístides Alfredo Vara Horna

5.7. SALUD ORGÁNICA

5.7.1. Diagnóstico y tratamiento de las enfermedades
La repercusión de las enfermedades geriátricas 21, sean cuales sean, se nota en el deterioro funcional, mental y social del anciano; destacando la disminución funcional, incapacidad y dependencia en las actividades de la vida diaria, limitando su autonomía. Las enfermedades neurológicas pueden afectar la cognición, limitando la memoria, capacidad de juicio, abstracción y propiciando la depresión.

Así, 61.0% de los ancianos encuestados tiene una enfermedad diagnosticada por el médico. Existen más ancianas, en comparación con los ancianos, con enfermedad diagnosticada (64.5 vs 57.1). El que existan más mujeres con diagnóstico de enfermedad no significa, necesariamente, que las ancianas sufran más enfermedades que los ancianos, sino que ellas visitan más a los médicos. Así, del 71.4% de ancianos que recibe tratamiento o visita periódicamente al médico, 76.7% son mujeres y 56.4% son varones. Además, existe mayor número de ancianas que cuentan con seguro médico (43.8% vs 34.5%).

Tabla 5.22
Enfermedad diagnosticada por un médico

Varón
mujer
Total
No
42.9
35.5
39
57.1
64.5
61

Según el tipo de enfermedad diagnosticada por el médico, 11.5% refieren diabetes, 8.2% artritis, 6.5% cardiovasculares, 6.6% osteoporosis, 6.6% prostata, 6.6% artrosis, 3.3% ulcera, 1.6% leucemia y 1.6% insuficiencia urinaria.

La diabetes mellitus afecta alrededor del 20% de los mayores de 65 años de edad y dentro de las causas se consideran a la obesidad, historia familiar y la edad. Se considera que aproximadamente 30% de todos los ancianos presenta un deterioro a la tolerancia a la glucosa porque esta declina conforme avanza la edad. Entre las repercusiones de esta enfermedad se considera que acelera el envejecimiento, dispone a las enfermedades cardiovasculares, a las infecciones, a la TBC, retinopatías, cataratas, neuropatías y aumenta la mortalidad general (Long y Phillips, 1998; Smeltzer y Bare, 1998).

La artritis es una de las dos enfermedades más frecuentes en los ancianos y 80% de las dolencias reumáticas se consideran como manifestaciones normales del proceso fisiológico de envejecimiento. Las consecuencias de esta enfermedad se ve en la mayor susceptibilidad a los accidentes y caídas, las mayores limitaciones para desempeñarse cotidianamente, la menor destreza y sus efectos en la dimensión psicológica por la distorsión que produce en la imagen corporal (Millan, 1994; Kaschack y jakovac, 1994)

Las enfermedades cardiovasculares constituye la causa principal de muerte en los ancianos. A ella la disponen el tabaquismo, la diabetes, la inactividad y la obesidad.

5.7.2. Signos y síntomas de enfermedad
78.8% de los ancianos encuestados afirman que les duele o molesta alguna parte de su cuerpo. No se encontraron diferencias según sexo (77.8% de mujeres y 80% de varones). Estos valores son coincidentes con los de Leitón y cols 22. (2000), OPS, 1993, 1994; Ruiperez y llorente, 1996; Durante y Pedro, 1998). El dolor es una experiencia subjetiva muy compleja, de las cuales afecta al comer (disminuyendo el apetito), al dormir (alterando el sueño), altera las relaciones sociales y las emociones.

Para determinar con mayor detalle estos valores, se presenta en la tabla 5.23, el porcentaje de ancianos que presentaron síntomas de enfermedad durante el último mes antes de la entrevista.

Tabla 5.23
Presencia de síntomas patológicos durante el último mes, según sexo

mujer varón Total
Dolor de garganta 35.7 20 29.2
Constante tos con flema 38.5 10 26.1
Fuerte dolor abdominal 16 20 17.8
Diarrea por más de un día 7.7 5 6.5
Fuerte picazón en el cuerpo 24 20 22.2
Fuertes dolores de cabeza 26.9 19 23.4
Alteraciones en el sueño 57.7 45.5 52.1
Falta de apetito 25.9 33.3 29.2

De los síntomas mencionados arriba, los más frecuentes son las alteraciones en el sueño (52.1%) , la falta de apetito (29.2%), el dolor de garganta y la constante tos con flema (26.1%). Las ancianas refieren, en mayor porcentaje que los ancianos, padecer el conjunto de estos síntomas.

En las mujeres, el rol prosocial se asocia fuertemente a la presencia de síntomas de enfermedad (r= -.365, p=0.006), algo que no ocurre con los varones (r= 0.60, p=0.70). En tal caso, parece que las actitudes prosociales protegen a las mujeres de la aparición de los síntomas de enfermedad. Y en sentido contrario, las actitudes antisociales dispone la presencia de síntomas de enfermedad en los varones más no en las mujeres (r=0.39, p=0.01 en los varones; r=0.09, p=0.46 en las mujeres).

Otra relación interesante es la encontrada entre el resentimiento y los síntomas de enfermedad. Aquí, existe una asociación directa que afecta principalmente a los varones (r=0.39, p=0.02 en ellos; r=0.09, p=0.95 en las mujeres). En otros términos, el mantener sentimientos negativos de venganza y rencor puede aumentar la probabilidad de presentar síntomas de enfermedad, más en los varones que en las mujeres.

5.7.3. Consumo de sustancias psicoactivas
La adquisición de hábitos nocivos (fumar, beber, consumir medicamentos sin receta, drogarse) acelera el proceso de envejecimiento, influyendo en la morbilidad y calidad de vida de los adultos mayores.

El tabaquismo es una causa de morbilidad y mortalidad general, así como un factor de riesgo para la hipertensión arterial, arteriosclerosis, infarto de miocardio, cáncer pulmonar, etc. Por su parte, el consumo de alcohol, según el censo del informe global de morbilidad de 1996, es la causa principal de discapacidad masculina en los países industrializados y, en los de desarrollo, ocupa el cuarto lugar (OPS, 1999).

En la tabla 5.24 se presenta el porcentaje de ancianos que han consumido, al menos una vez durante el último mes, sustancias psicoactivas.

Tabla 5.24
Consumo de sustancias psicoactivas durante el último mes, según sexo

Mujer
Varón
total
medicamentos sin receta
14.3
27.3
20
bebidas alcohólicas
3.8
5
4.3
tabaco (cigarrillos)
7.7
14.3
10.6
otras drogas (pasta básica, marihuana, etc.)
0
5
2.3

Como era de esperarse, los varones son los que más consumen sustancias psicoactivas, especialmente los medicamentos sin receta (27.3 vs 14.3) y el tabaco o cigarrillos (14.3 vs 7.7).

En cuanto a la asociación lineal entre variables, el consumo de sustancias psicoactivas está asociado directamente al resentimiento (r=0.396, p.=0.001). Es decir, mientras más resentidos se encuentren los ancianos, más probabilidades tienen de consumir sustancias psicoactivas .

Por otro lado, el consumo de sustancias psicoactivas se asocia inversamente a la satisfacción por la vida, aunque esa relación afecta principalmente a las mujeres (r= -0.35, p=0.007 en las mujeres; r=0.01, p=0.91 en los varones).