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DEMENCIAS

Psic: Arístides Alfredo Vara Horna

Epidemiología:

  • La incidencia y prevalencia de las demencias se incrementan con la edad. Se calcula que menos del 1% de las personas menores de 50 años tienen demencia, sin embargo, a las personas mayores de 65 años la demencia afecta a un 5%. Este porcentaje se reparte en una curva de crecimiento exponencial, pues la prevalencia de demencia se duplica cada 5 años a partir de los 65 años. Asi se calcula que entre los 65 y 69 años el 5% de la población es demente, entre los 85 y 89 años el 22%, y entre los 95 y 99 años el 35%.

El riesgo de desarrollar demencias a partir de los 65 años es mayor para las mujeres que para los varones. En los hombres ese riesgo es del 10.9% para todas las clases de demencia y del 6.3% para la enfermedad de Alzheimer, mientras que en las mujeres es de 19% y 12% respectivamente. Según el riesgo acumulado de demencia entre los 65 y 100 años es mucho mayor: 28% en hombres contra 45% en mujeres.

Incidencia:
Existen menos estudios de la incidencia que de la prevalencia de la demencia, sin embargo, son suficientes para estimar las tasas específicas para cada edad. Para la demencia de cualquier tipo, parece ser que la incidencia es de 1% anual en personas de 65 o más años. La incidencia, tanto de demencia vascular (DV) como de enfermedad de Alzheimer (EA), crece de forma escalonada desde los 60 años. Sin embargo, no se da este caso si este crecimiento continúa en las edades extremas, si alcanza una meseta, o si, por el contrario, desciende en los supervivientes hasta esas edades. Tampoco está claro si la incidencia de EA es la misma en el hombre que en la mujer.

Prevalencia:
La forma más frecuente de demencia es la EA, constituyendo 50 a 60% de los casos de demencia en los países occidentales. El segundo tipo más frecuente es la DV, que alzanza de 15% a un 30% de todos los casos. Otras causas de demencia, cada una de las cuales representa del 1% al 5%, son los traumatismos cráneo-encefálicos, la hidrocefalia normotensiva, los tumores, la enfermedad de Wernicke-Korsakoff y las demencias alcohólicas.

La demencia es esencialmente una enfermedad asociada al envejecimiento, doblándose su prevalencia cada 5,1 años entre los 60 y 90 años. Parecen no existir diferencias entre ambos sexos en este sentido, afectando por igual a hombres y a mujeres, si bien parece ser que la EA es más frecuente en mujeres y la DV en varones. Existen diferentes prevalencias en distintas comunidades, habiéndose notificado una mayor prevalencia de EA en áreas rurales que en urbanas. En Europa y Norteamérica, la EA es más común que la DV; esto contrasta con la alta prevalencia de DV en Rusia, Japón y China. Se ha notificado que existen comunidades, como los indios Cree o algunas zonas de Nigeria, en las que la prevalencia de EA es muy rara o nula.

La prevalencia de DV en personas mayores de 65 años oscila entre 0,8 y 3,1%. Dicha prevalencia aumenta con la edad de forma exponencial, y así, en los sujetos mayores de 80 años, sería del 1% en hombres y del 11% en mujeres. La supervivencia es algo menor en la DV que en la EA, ya que la mortalidad anual de la primera es superior al 10%. Se observa demencia en un tercio de los pacientes con lesiones cerebro-vasculares múltiples y en una sexta parte de una serie general de ictus. El riesgo de que un paciente desarrolle una DV en el plazo de 1 año tras de un ictus se estima en un 5% a 10%, con fuertes variaciones según la edad. La DV participa en el 15% a 20% de las demencias mixtas. A continuación se analizarán con detalle las potenciales causas de las demencias.