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FACTORES ASOCIADOS A LA SATISFACCIÓN DE VIDA DE ADULTOS MAYORES DE 60 AÑOS EN LIMA-PERÚ Julio Inga Aranda *Doctor en Psicología. Profesor principal en la Facultad de Psicología. Universidad Nacional Federico Villarreal. Lima. Perú. julioinga@hotmail.com
Maestro en Administración y Gerencia Social. Profesor asociado en la Facultad de Administración y Relaciones Industriales. Universidad de San Martín Porres. Lima. Perú. gerencia@aristidesvara.com.
Discusión: Se encontró que la muestra de estudio comparte características similares a las presentadas por diversos informes de mayor magnitud poblacional. Así, existe correspondencia entre la proporción de ancianos y ancianas incluidos en esta investigación con la descripción que hace el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI, 1999) de la población anciana peruana, siendo en este último caso de 53.4% mujeres y 46.6% varones. Asimismo, la Organización Panamericana de la Salud (OPS, 1994) refiere que en la mayoría de países en el mundo y en Latinoamérica la población femenina es superior a la masculina debido a la mayor supervivencia de las mujeres, quienes tienen una esperanza de vida 5 a 8 años más que el varón. Del casi 30% de adultos mayores incluidos en nuestro estudio y que se encuentran en estado de viudez, la mayor proporción son mujeres. Esto se corrobora con los resultados de otras investigaciones (Ej., Durante, 1998; Ham y Sloane, 1997; INEI, 1995; & OPS, 1990) en donde existe una tasa de viudez más alta en las ancianas. De igual manera, esta situación también es informada por Papalia y Wendkos (1997) en los Estados Unidos y el INEI (1998a) en Perú, éste último basado en el Censo Nacional de 1993 y en la Encuesta Nacional de Hogares de 1996. De esta manera, sorprende el elevado número de ancianos viudos y solteros (52.5%). La viudez y la soledad (hecho que puede explicarse por determinados motivos), constituyen un problema social, económico y psicológico de gran magnitud, pues produce efectos negativos sobre el bienestar del anciano, quien se ve vinculado a la pobreza, soledad y aislamiento. Las escalas del Cuestionario de Calidad de Vida utilizadas para el presente estudio cumplen con los criterios de confiabilidad necesarios, así sus altos índices de consistencia (a = 0. 740 a 0.8808) son similares a los niveles de confiabilidad presentes en la Escala de Satisfacción con la Vida de Diener, escala que ha sido aplicada a una diversidad de muestras de estudio y cuyos coeficientes alpha de Cronbach oscilan entre .89 y .79. (Pavot y Diener, 1993). Se encontró que en general los ancianos pertenecientes a la muestra de estudio tienen una alta satisfacción de vida; es decir, pese a tener un promedio alto en cuanto a la satisfacción vital, 31.6% de los ancianos se siente -por lo menos 1 vez a la semana- débil y enfermo. De igual modo, según se encontró en la presente investigación, parece que la familia sigue siendo la principal fuente de apoyo emocional, seguridad, cuidado, afecto, ya que constituye un mecanismo natural de atención y es la opción preferida por los ancianos. No debe extrañar entonces, que una alta proporción de ancianos que viven con su familia manifiesten estar satisfechos de su situación familiar (OPS, 1994). Respecto a esto último, según la Organización Mundial de la Salud, los grupos más vulnerables y de riesgo, son aquellos ancianos que viven solos en su vivienda, las mujeres ancianas viudas y los ancianos sin hijos porque corren el riesgo de sufrir deterioro en su calidad de vida (OPS, 1994, 1998, 1999; Ruiperez y Llorente, 1996). En un estudio en realizado en una muestra de 3600 adultos mayores españoles no institucionalizados, López, Banegas, Graciani, Herruzo, & Rodríguez (2005), encontraron que el no estar casado y vivir solo estuvo asociado con bajas puntuaciones en los componentes de la calidad de vida social y mental, aunque no se alcanzó una general significancia estadística. Es decir, Ver a los miembros de la familia raramente o nunca estuvo asociado con menores puntajes en las siguientes escalas del cuestionario SF-36: el rol físico, dolor corporal, salud general y salud mental. La calidad de vida relacionada a la salud fue menor entre aquellos quienes raramente o nunca ven amigos. Al igual que en algunos estudios previos (Keyes, Michalec, Kobau y Zahran 2005; López et al., 2005), se halló relación directa entre la satisfacción de vida y el refuerzo social. En opinión de Ranzijn (2002), existe un creciente reconocimiento que la salud psicológica, y hasta alguna medida la salud física, depende al menos el algún grado en sentirse integrado a una comunidad (Crowe, 1996; Hamilton, et al. 1999; Labonte, 1998; Riley, 1998). La interdependencia podría ser tan importante para la calidad de vida como la independencia y la autonomía. No queremos decir que la autonomía no sea importante. La autonomía es el principal objetivo de los servicios y organizaciones encargadas del cuidado del mayor (Bishop, 1999). Sin embargo, a opinión de Ranzijn (2002), se puede sostener que la salud mental y física integral sólo puede ser alcanzada en comunidad. Queda así evidente que una red social pobre está relacionada con una deficiente salud subjetiva (Litwin, 1988). De las variables que en mayor magnitud predijeron la satisfacción de vida de los adultos mayores, el resentimiento se encuentra en primer lugar, seguido por el nivel de instrucción y el apoyo o refuerzo social. Respecto a la relación directa entre nivel de instrucción y satisfacción se tiene como antecedente el estudio de Keyes et al. (2005), en donde se encontró que según el grado de instrucción, los participantes con menos de educación secundaria, en comparación con los que tuvieron educación superior, señalaron más días sin bienestar físico (9.5 días versus 2.7 días); más días de tristeza, melancolía o depresión (4.3 versus 1.2); y más días de preocupación, tensión o ansiedad (4.6 versus 1.9).
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