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INFORME ESTADÍSTICO DEL PRIMER CENSO DE 1.2. CARACTERÍSTICAS DE LOS NIÑOS CALLEJEROS La forma como se concibe a estos niños tiene consecuencias determinantes para ellos, debido a que nuestras acciones y las de la sociedad se orientan a partir de una manera particular de verlos. Encontrar términos y conceptos adecuados para entender mejor a ésta población infantil permitirá diseñar las estrategias que respondan a sus características específicas. Los problemas comienzan con el término "niños", ya que los estudios muestran que la mayoría de los callejeros rebasa los 14 años de edad. En las calles es común encontrar niños de 8, 10 o 12 años de edad que conviven cotidianamente con adolescentes y jóvenes de 27 o 30 años. El uso del término "niños" está relacionado con la Convención Internacional de los Derechos de la Infancia que considera como tales a todo menor de 18 años. Sin embargo, desde un primer momento se tendría que acostumbrar a hablar de niños, adolescentes y jóvenes callejeros ya que las alternativas que se deben proponer serán diferentes de acuerdo a la edad específica de cada uno de ellos. No se trata de una tarea fácil, ya que en la calle se relacionan de manera permanente niños de diferentes rangos de edad sin que parezcan importarles mucho estas diferencias. Por lo general, los albergues establecen límites de edad para que un menor pueda ingresar a ellos por primera vez. Por regla común el límites es los 16 años. Es natural que los programas dirigidos a adolescentes y jóvenes pongan más empeño en la capacitación para el trabajo y la regularización académica, que en el alojamiento, como ocurre con los programas de atención a los más pequeños. El aumento de la presencia femenina en la calle, con toda la especificidad de su caso, ha propiciado que se incorpore la diferencia sexual a la hora de referirse a ellas y cuando se desarrollan acciones en su favor. Tan sólo el II Censo realizado por UNICEF y el DDF en 1995 encontró que, en un período de tres años, el número de niñas callejeras creció el 3.5% en la ciudad de México. Niños y jóvenes callejeros quizá suene parecido a niños
y jóvenes que viven o trabajan en la calle; en ambos casos se refieren
a todo menor de 18 años cuya sobrevivencia depende de su propia actividad
en la calle (Barcena, EDNICA, 1989). Por otro lado, ha sido necesario crear
subcategorías respecto de los niños callejeros, para atender a
las situaciones específicas. Estas subcategorías están
determinadas por algunos de los siguientes factores:
Estos factores se conjugan de manera particular y compleja en cada caso que se encuentra en la calle, por lo que no es tan sencillo decir, como antes se hacía, que "los niños en la calle" son aquellos que trabajan y viven con su familias y que "los niños de la calle" son aquellos que no trabajan y ya han roto con su vinculo familiar. Entre estos dos extremos se encuentran un sinnúmero de situaciones con características específicas que conviene deslindar. En otra investigación (Díaz y Sauri, 1993) se ha recopilado las
principales características que diversos estudiosos del tema han encontrado
en la población callejera:
Sin embargo, continúa siendo necesario utilizar categorías que hagan fácil la diferenciación entre un niño callejero y de otro. Quienes viven a tiempo completo en la calle se les llaman "niños y jóvenes de la calle", siempre y cuando se tenga presente que eso no quiere decir que han roto todo vínculo familiar, ni que se niegue su condición de trabajadores. Por otra parte, se llama "niños y jóvenes en la calle" a quienes pasan gran parte del día en la calle pero todavía viven con su familia, independientemente de que trabajen o no, y aún cuando la relación familiar no sea tan cotidiana. Otro de los requisitos indispensables es establecer su origen étnico. Una variante más dentro de este fenómeno, es la existencia de familias que viven en la calle y a las que pertenecen algunos niños y jóvenes. Este hecho no es tan sencillo de observar ya que algunas familias transitan entre hoteles, albergues temporales y la calle, desempeñando actividades más o menos definidas (cuidado de automóviles, limpieza de parabrisas, venta de mercancías en las avenidas, etc.). En el camino, algunos miembros de estas familias se van desprendiendo hasta que el grupo familiar termina por disgregarse. Otro fenómeno poco estudiado es el de las adolescentes y jóvenes de la calle que tienen hijos, dando origen a una generación distinta de niños de quienes se sabe poco. Se ha observado que conviven con sus madres mientras viven en la calle, aún cuando éstas se ven involucradas en el consumo de drogas o son víctimas de accidentes. Es común que estos niños mueran a temprana edad, requiriendo un seguimiento más detallado al respecto. |
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