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INFORME ESTADÍSTICO DEL PRIMER CENSO DE 1.3. MOTIVOS PARA QUE LOS NIÑOS VIVAN EN LA CALLE
¿Cuáles son los factores que determinan que un niño termine por vivir en la calle?. ¿Pueden evitarse estos factores?. ¿Debería evitarse siempre la ruptura de los niños con su grupo de origen?. La tradición "asistencialista", prevaleciente en los modelos de atención a los niños callejeros, ha hecho creer que ellos viven y trabajan en la calle por culpa de familias que los explotan y maltratan (Díaz y Sauri, 1993). Por lo tanto, esta visión evita todo tipo de vínculo del niño con su familia, pues los consideran nocivos. Aunque esta tradición reconoce que la situación de pobreza en la que viven las familias de los niños callejeros es la que determina su actuación, no ve posibilidades de cambio. En menor medida, cuestiona el papel que juega la comunidad inmediata del niño en el proceso que lo lleva a la calle y, menos aún, la relación que ésta comunidad guarda con la familia. Las características socioeconómicas y culturales de una comunidad urbano marginal son determinadas en gran medida por el contexto global. Estas mismas características configuran la dinámica interna de sus habitantes, aún las formas familiares se subordinan al tipo de producción de bienes y servicios del que dependen sus miembros. Los casos de maltrato, de falta de comunicación y de otros fenómenos anómalos de relación, son producto de las condiciones a las que las que las familias se ven sometidas dentro y fuera de la comunidad en la que habitan. En cada familia estas condiciones se conjugan de manera totalmente diferente, por lo que provocan formas también diferentes de comportamiento. Lo cual explica por qué no en todas las familias de las clases populares existe maltrato, o que muchas de ellas pueden retener a sus miembros a fin de que no salgan a la calle mientras otras no logran hacerlo. Los factores que intervienen en todo este proceso son múltiples:
Los factores de riesgo Los niños no salen a la calle debido a un sólo factor; aún cuando éste predomine entre los demás, un niño llega a la calle porque convergen en su proceso varios factores. Lo cual explica por qué no todos los niños que viven en las comunidades urbanas marginales terminan por vivir en la calle, aun padeciendo factores similares. Begoña Merodio (1989) dice que un factor "detonante" para que un niño decida salir a la calle es el maltrato, pero no todos los niños maltratados son niños callejeros, ni todos los niños callejeros han sido maltratados (se dado el caso, por ejemplo, que un niño al morir su padre, no encuentra su "grupo de identidad" en la relación con su madre y su nuevo compañero y opta por salir a la calle). La sociedad tiene un alto riesgo para los niños porque las condiciones de vida les obligan a vivir y trabajar en la calle; sin embargo, la forma como estas condiciones de riesgo se concretan pueden dividirse en tres tipos básicos:
Son factores "asociados" porque en apariencia el origen del riesgo se encuentra ahí, sin embargo, como ya se ha visto, éste es de carácter estructural y en él intervienen aspectos culturales, económicos, sociales, políticos y no sólo psicológicos. Estos factores no se presentan desvinculados entre sí, sino que son dependientes; la alteración en uno de ellos altera, necesariamente, a los otros dos. La forma como cada factor determina la salida de los niños a la calle ha sido muy poco estudiada. De hecho, se ha abusado de los factores predominantemente asociados con la familia para explicar la salida de los niños a la calle. Por otro lado, cabe señalar que existe una dualidad en cada uno de los factores que determinan la salida de los niños a la calle. En algunos casos un factor específico puede llevar a un niño a vivir en la calle, mientras retiene a otro al interior del grupo doméstico: depende de la manera como se conjuga con otros factores. Un ejemplo de ello es el trabajo. El trabajo no es el principal factor que determina que los niños vivan en la calle; a veces, es la condición que permite al niño seguir con su familia. Evidentemente si una comunidad ofrece mejores condiciones de empleo a los niños, evitará que terminen por vivir en la calle, pero si el niño trabaja en la calle y, además sufre situaciones de abandono o maltrato, es probable que termine por vivir el tiempo completo en la calle. Un niño termina viviendo en la calle no sólo porque al interior de la familia existieron pocas condiciones para que permaneciera en ella, sino porque también en su comunidad existieron pocos elementos de retención que facilitaran su permanencia dentro de la familia. En una comunidad urbano marginal los elementos de retención de los niños son escasos o se encuentran deteriorados. Estos elementos son:
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