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INFORME ESTADÍSTICO DEL PRIMER CENSO DE 3. 3. REDES SOCIALES DE LOS NIÑOS DE LA CALLE En la tabla 08 se presenta el número y porcentaje de niños de la calle según la zona o lugar donde duermen actualmente. El 51.5% duermen en la zona de Huaycán (Vitarte), 7.5% en la avenida Aviación, 6.7% en el parque Universitario, 6% en la avenida Graú, 5.2% en Jirón de la Unión, 4.5% en casa de algún familiar, 3.7% en Jr. Lampa, 2.2% en el parque Cabañita (Ciudad), 1.5% en Breña. Tabla 08
En la tabla 09 se presenta el número y porcentaje de niños de la calle según la cantidad de personas con las que comparten el lugar para dormir. La media del numero de personas (se supone que en su mayoría son otros niños de la calle) que duermen en el mismo lugar que los niños entrevistados corresponden a 6.82. Los niños varones, en comparación con las niñas mujeres, duermen con más personas (7.05 personas en los varones frente a las 6.13 personas en las mujeres). Tabla 09
Tabla 10
En la tabla 10 se presenta el número y porcentaje de niños de la calle según la cantidad de personas que conoce y frecuenta. Los niños entrevistados afirman conocer y frecuentar, en promedio , 17.78 niños de la calle. Las mujeres, en comparación con los varones, afirman conocer y frecuentar más niños de la calle (26.28 versus 17.11). Mientras más número de niños de la calle conocen, más probabilidades tienen los niños de consumir drogas (r=0.327, p=0.034), de presentar síntomas patológicos (r=0.318, p=0.000), así como de mostrar una apariencia física demacrada (r=0.27, p=0.008). Por otro lado, menor es la probabilidad de trabajar y vender para sobrevivir si los niños conocen más niños de la calle como ellos (r=-0.218, p=0.03). En la tabla 11 se presenta el número y porcentaje de niños de la calle según la cantidad de personas que les brindarían apoyo y protección. Los niños entrevistados afirman que la cantidad de personas que le brindarían apoyo y protección asciende, en promedio, a 2.87 personas. Las mujeres, en comparación con los varones, afirman conocer a más personas que les brindarían apoyo y protección (Md=3.0 versus Md=2.0) . Tabla 11
En la tabla 12 se presenta el número de niños y porcentaje de respuestas según las actividades que realizan para sobrevivir en la calle. 82 niños (63.1% de los niños) roban para sobrevivir. Esta es la actividad más frecuente, seguido del trabajo (43.8%), la mendicidad (19.2%), la venta ambulatoria (17.7%) y la prostitución (5.4%). Tabla 12
De todos los niños que respondieron afirmativamente y, según el sexo al que pertenecen, el 52.2% de varones (frente a 47.8% de mujeres) utilizan la venta ambulatoriamente para sobrevivir. 80.7% de varones, frente a 19.3% de mujeres, realizan trabajos. 84% de varones, frente a 16% de mujeres, mendigan para sobrevivir. 89% de varones, frente a 11% de mujeres, roban para sustentarse y, finalmente, el 28.6% de varones, frente a 71.4% de mujeres, se prostituyen como medio de manutención. Las actividades de sobrevivencia más frecuentes en las mujeres son la venta ambulatoria (40.7%), el trabajo (40.7%), el robo (33.3%), la prostitución (18.5%) y la mendicidad (14.8%). Las actividades de sobrevivencia más frecuentes en los hombres son: el robo (70.9%), el trabajo (44.7%), la mendicidad (20.4%), la venta ambulatoria (11.7%) y la prostitución (1.9%). Las actividades de sobrevivencia que implican trabajo y venta ambulatoria están relacionadas negativamente con las actividades de sobrevivencia de mendicidad, robo y prostitución (r=-0.41, p=.000). En otras palabras, mientras mayores facilidades tengan los niños para realizar trabajos productivos y dignos, menos posibilidades tienen de cometer actos delictivos. Una relación similar se encuentra entre las actividades de sobrevivencia ilícitas (robo, prostitución y mendicidad) y el nivel educativo (r=-0.31, p=.002). Es decir, a mayor nivel educativo alcanzado, menor es la posibilidad de que los niños de la calle roben, mendiguen y se prostituyan. Un dato preocupante es que mientras más número de internamientos haya tenido el niño, mayor es la probabilidad de que robe, se prostituya y mendigue (r=0.43, p=.001). Este hecho se ve corroborado por el análisis de la relación entre el número de instituciones donde fue internado y los actos ilícitos de sobrevivencia. Aquí también, es consistente afirmar que mientras más instituciones hayan internado al niño, más utilizará el robo, la prostitución y el mendigar para sobrevivir (r=0.32, p=.013). Por si queda duda, y para demostrar la consistencia de este dato, se analiza la relación entre la sobrevivencia a través del trabajo y la venta ambulatoria con el número de internamientos y el número de instituciones donde fueron internados los niños. Aquí, mientras menos veces haya sido internado el niño, más probabilidades tiene de trabajar y vender productos para sobrevivir (r=-0.49, p=.000). La misma tendencia se encuentra con el número de instituciones donde fue internado (r=-0.49, p=.000).
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