![]() |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
INFORME ESTADÍSTICO DEL PRIMER CENSO DE 3.4. SALUD ORGÁNICA GENERAL En la tabla 13 se presenta el número de niños de la calle que afirman tener alguna dolencia o molestia en alguna parte de su cuerpo. 53% de los niños sienten que sus cuerpos tienen intensas molestias o dolores constantes. La proporción de niños sanos con niños aquejados de molestias tiene pocas variaciones si son niños (44.4% de niños sanos versus 55.6% de niños aquejados por molestias) o niñas (42.9% frente al 57.1%). Tabla 13
En la tabla 14 se presenta el número de niños y porcentaje de respuestas según las características de apariencia física que presentó durante la entrevista. 53% de los niños han presentado desaseo y palidez, 42.7% tienen manchas en el rostro, 38.5 tienen cicatrices, 11.1% la espalda arqueada (encorbada) y 5.1% de ellos han cojeado. Tabla 14
Las características físicas más frecuentes en los varones son el desaseo (56.3%), la palidez (47.9%), las manchas en el rostro (43.8%), las cicatrices (41.7%), la espalda encorbada (10.4%) y el cojeo (6.3%). Las características físicas más frecuentes en las mujeres son la palidez (76.2%), las manchas en el rostro y el desaseo (38.1%), las cicatrices en el rostro (23.8%) y la espalda encorbada (14.3%). Un dato significativo es la relación entre la apariencia física demacrada (desaseo, palidez, manchas en el rostro, cojeo, cicatrices y espalda encorbada) y las actividades de sobrevivencia ilícitas (robo y prostitución). Cuanto más signos demacrados presenta el niño, más probabilidades tiene de robar y prostituirse para sobrevivir (r=0.34, p=.001). Esta relación es lógica en el sentido de que el robo y la prostitución aumentan la probabilidad de sufrir cicatrices, de cojear por haber recibido golpes; pero también demuestra el poco interés social del cuidado de su imagen cuando las reglas sociales han sido transgredidas por el robo y la prostitución. Otro dato interesante es la relación entre el número de instituciones donde fue internado el niño y la apariencia demacrada. Cuánto más veces haya sido internado el niño en albergues, más probabilidades tiene de presentar desaseo, palidez, manchas en el rostro, cojeo, cicatrices y espalda encorbada (r=0.423, p=.001). En la tabla 15 se presenta los signos y síntomas de enfermedad que los niños afirmaron padecer en el último mes a la entrevista. Los síntomas más frecuentes son el dolor de garganta (54.9%), constante tos con flema (46.1%), fuerte dolor abdominal (27.5%), fuertes dolores en la cabeza (22.5%), fuerte picazón en el cuerpo (18.6%) y diarrea padecida por más de un día (5.9%). Tabla 15
Los signos y síntomas más frecuentes en los niños varones son el dolor de garganta (57.5%), constante tos con flema (47.5%), fuerte dolor abdominal (25%), fuertes dolores en la cabeza (21.3%), fuerte picazón en el cuerpo (18.8%)y diarrea por más de un día (7.5%). Los signos y síntomas más frecuentes en las mujeres son el dolor de garganta (45.5%), constante tos con flema (40.9%), fuerte dolor abdominal (36.4%), fuertes dolores en la cabeza (27.3%) y fuerte picazón en el cuerpo (18.2%). El análisis de la relación entre el número de instituciones donde fue internado el niño, el número de veces que fue internado y la presencia de signos patológicos (dolor de garganta, de cabeza, de abdomen, tos con flema, fuerte picazón corporal y diarrea) indican que cuantas más veces y en más número haya sido internado el niño en albergues, más probabilidades tiene de presentar signos de enfermedad orgánica (r=0.324, p=.011; r=0.332, p=.010). Otro dato muy interesante es la relación entre la presencia de signos patológicos (dolor de garganta, de cabeza, de abdomen, tos con flema, fuerte picazón corporal y diarrea) y las actividades de sobrevivencia lícitas (trabajo y venta ambulatoria). Cuanto menos signos de enfermedad presenta el niño, más probabilidades tiene de trabajar y vender para sobrevivir (r=-0.28, p=.006). Esta relación es lógica en el sentido de que el trabajo y la venta ambulatoria requieren de un estado óptimo de salud; pero también demuestra el efecto en la salud del trabajo digno y lícito.
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||