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INFORME ESTADÍSTICO DEL PRIMER CENSO DE 3.7. Violencia familiar y consumo de drogas en los padres En la tabla 26 se presenta la frecuencia y porcentaje de niños que han presenciado actos violentos entre sus padres en los últimos 6 meses antes de ser expulsados de sus hogares. En cuanto a los ataques verbales como insultarse o maldecirse, 44% de niños lo ha presenciado al menos dos veces por semana y 29.9% más de cuatro veces por semana. En cuanto a los ataques físicos graves (hincarse o golpearse con algo que puede herir), 23.1% de niños lo ha presenciado al menos dos veces por semana y 8.2% más de cuatro veces por semana. En cuanto al daño físico producido por los ataques (torcerse, cortarse debido a una pelea entre ellos), 28.4% lo ha presenciado al menos dos veces por semana y 6% más de cuatro veces por semana. Tabla 26
En una investigación de la GTZ y Childhope de 1997 los mismos niños emitieron su opinión respecto a las razones por las cuales están en la calle. Según el estudio, el maltrato psicológico es una de las causas principales. Dijeron: "sufría en mi casa", "sentí que no me querían", "me trataban mal" (32%). El maltrato físico es otra razón fundamental, y respecto a eso se expresaron así: "me fui de la casa porque me pegaban mucho", "mi madrastra me quemó", "mi madrastra me sacó de la casa" (30%). Otras causas que los niños manifestaron en menor grado son las condiciones económicas, el haber quedado huérfano, o haberse quedado embarazada. Menos de la décima parte de los niños dijeron haber escogido la vida en la calle por gusto o aventura. En la tabla 27 se presenta la frecuencia y porcentaje de niños que afirman haber sido violentados por sus padres en los últimos 6 meses antes de ser expulsados de sus hogares. En cuanto a los ataques verbales como insultarle o maldecirle, 48.5% de niños lo ha sufrido al menos dos veces por semana y 26.9% más de cuatro veces por semana. En cuanto a los castigos físicos (me golpeo con la mano o me pateo), 54.5% de niños afirman haberlo recibido al menos dos veces por semana y 20.1% más de cuatro veces por semana. En cuanto a los castigos físicos graves (me hincó o golpeó con algo que puede herir), 13.4% de niños lo ha sufrido al menos dos veces por semana y 3.7% más de cuatro veces por semana. Finalmente, en cuanto al daño físico producido por los castigos (me produjo torceduras, moretones o cortes), 26.9% lo ha sufrido al menos dos veces por semana y 2.2% más de cuatro veces por semana. Tabla 27
En la tabla 28 se presenta la frecuencia y porcentaje de niños que han visto a sus padres consumir sustancias psicoactivas antes de ser expulsados de sus hogares. En cuanto al consumo de tabaco, 41.8% de niños ha visto fumar a sus padres al menos dos veces por semana y 9% más de cuatro veces por semana. En cuanto al consumo de licor, 57.1% de niños ha presenciado a sus padres beber al menos dos veces por semana y 23.1% más de cuatro veces por semana. En cuanto al consumo de drogas, 3.7% ha presenciado a sus padres consumirla al menos dos veces por semana y 4.5% más de cuatro veces por semana. Tabla 28
Un análisis de correlación fino, nos muestra que los niños de la calle que más hayan visto consumir drogas a sus padres, tienen menos probabilidades de trabajar y vender ambulatoriamente para sobrevivir (r=-0.25, p=.024). De igual forma, cuanto más haya sufrido castigo físico de gravedad, menos posibilidades tiene de trabajar y vender ambulatoriamente para sobrevivir (r=-0.404, p=.000), por el contrario, tiene más probabilidades de robar, mendigar y prostituirse. Además, cuanto mayor es el consumo de drogas de los padres, menor es el último año escolar aprobado del niño (r=-0.25, p=0.015). La violencia entre los padres influye también en el aumento de las probabilidades de que el niño robe y se prostituya para sobrevivir en las calles. Los insultos, las amenazas (r=0.21, p=.041) y los ataques físicos entre ellos (r=0.25, p=.018) hacen más propenso al niño para el robo y la prostitución. Los varones, en comparación con las mujeres, han visto a sus padres consumir sustancias psicoactivas un mayor número de veces (mediana= 2 frente a 1), violentarse entre ellos con más frecuencia (media= 2.23 frente a 1.38), han recibido mayor castigo físico (mediana= 3 veces frente a 2), tienen su apariencia física más descuidada y son los que consumen sustancias psicoactivas con más frecuencia (4 veces frente a 3 vcces por semana).
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