ASPECTOS PSICOLÓGICOS Y LEGALES DE LA MUJER FRENTE A LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS REPRODUCTIVAS EN EL PERÚ
Psic. Ysis Roa Meggo & Arístides Vara Horna
LAS MUJERES FRENTE A LAS TRA: ASPECTOS EMOCIONALES
Tal como se dijo anteriormente, los problemas relacionados a la fertilidad se abordan, casi siempre y de forma exclusiva, desde el ámbito médico. Sin embargo, los factores psíquicos han demostrado ser elementos importantes en el inicio, mantenimiento o pronóstico de muchas enfermedades. Es por ello que en este apartado se recurre a la bibliografía psicológica y estudios experimentales para recopilar la teoría que ha logrado explicar algunas causas de la infertilidad, así como las consecuencias psíquicas de las TRA sobre los padres y sobre los hijos producto de la aplicación de estas técnicas.
3.1. Nuevas dinámicas sociales e infertilidad
En muchos casos, la postergación de la maternidad por razones sociales y económicas obliga a las mujeres a enfrentarse a problemas de infertilidad. En efecto, la incorporación de la mujer al trabajo asalariado se produce en condiciones desfavorables de empleo y de desprotección a las madres trabajadoras, razón por la que muchas mujeres retrasan su maternidad –o renuncian a tener más de un hijo- como medio para conservar sus empleos. Así, la causa principal de la infertilidad en muchos países (por ejemplo, España) ya no son los trastornos fisiológicos del aparato reproductor sino la avanzada edad de las mujeres14.
“El modelo del mercado laboral actual presupone una sociedad sin familia y sin matrimonio. Debido a las exigencias de este mercado, cada uno debería ser independiente, libre para así asegurar su existencia económica. Es así que el sujeto del mercado es, en última consecuencia, el individuo soltero, no “entorpecido” por relaciones amorosas, matrimoniales o familiares. La sociedad del mercado vista de esta forma es, por consiguiente, también una sociedad sin niños, a no ser que los hijos crezcan con madres y padres solteros. [Beck y Beck-Gerseihm. (1996). El normal caos del amor. Barcelona: Paidós.296 págs.] Otros factores tales como la ausencia de una legislación que proteja a la mujer embarazada que trabaja y la falta de políticas sociales que incentiven la maternidad, también aumentan los índices de infertilidad. De lo dicho, tomar acciones que armonicen la vida laboral y familiar de las mujeres, tales como aumentar los servicios sociales y facilitar la consolidación de las mujeres en los puestos de trabajo, se hacen necesarias. Sin embargo, estas propuestas, dentro de una inestabilidad laboral tan marcada como la nuestra, parecen casi una utopía.
3.2. Aspectos psíquicos de la infertilidad
A pesar del constante perfeccionamiento de la técnica ginecológica la infertilidad aumenta de forma progresiva. Los profesionales que trabajan en este tema consideran que la infertilidad es una condición médica y que tiene como único origen una anatomía o fisiología incompatible con una adecuada concepción. Sin embargo, la literatura existente revela que existe poco énfasis en explorar, evaluar o explicar la génesis de la infertilidad desde el ámbito psicológico15. En efecto, casi ningún especialista nacional ha indagado en el aspecto psíquico lo suficiente como para afirmar que quizá el origen de algunos de los “tipos” de infertilidad pueda deberse a factores psíquicos específicos; hallazgos que podrían acercarnos a explicar el origen de aquellos casos de infertilidad (casi el 20%) que son diagnosticados como de “causa desconocida”.
Grimm (1967) refiere que casi no hay investigaciones diseñadas para intentar responder a la cuestión de los factores psicológicos de la esterilidad [citado en Sherman, J. (1978) Psicología de la Mujer. Madrid: Marova; Pág. 219) .2.1. Teoría que explica algunas causas psíquicas de la infertilidad
Es evidente que las emociones angustiosas o estresantes pueden modificar ciertos procesos somáticos16. Desde hace ya muchas décadas, diversos investigadores han demostrado la influencia de las emociones perniciosas en el sistema reproductor femenino. Así, por ejemplo, Stieve (1942) logró demostrar -por métodos objetivos, anatómicos e histológicos- la influencia de los procesos psicológicos sobre el aparato genital. Las observaciones de Rakoff (1963) sobre la amenorrea después de un shock severo ponen de manifiesto la complejidad del tema y la importancia de los factores psicológicos. Rakoff acentuó la relativa ineficacia del tratamiento físico, hormonal en esos tejidos que podían no responder a grandes dosis de hormonas, mientras que respondían bien a dosis más pequeñas después de una psicoterapia o un cambio de situación17.
Dunbar, F. (1943) Psychosomatic diagnosis. New York: Paul Haeber; Alexander, F. (1950) Psychosomatic Medicine. New York: Norton; Hinkle, L. (1974) The concept of “stress” in the biological and social sciences . Int. J. Psychiatry Med. 5:335-357; Vaillant, G. (1977). Adaptation to Life . Boston: Little, Brown.
Citado en Sherman, 1978; Op.cit. pág. 219.
Domínguez, R. (2002) Psicología e infertilidad. Rev. Med. Clin. Condes; 13 (1): 35-39. Estudios realizados por Deutsch, H. (1960) Psicología de la Mujer . Parte I y II .Buenos Aires: Editorial Losada S.A.; Langer, M. (1987) Maternidad y Sexo . México: Paidós; Benedek, T. (1959) Parenthood as a developmental phase . Journal of American Psychoanality Association, núm. 7, págs. 389-417, Benedek, T., Ham, G., Robbins, F., & Rubenstein, B. (1953). Some emotional factors in infertility . Psychosomatic Medicine, 15, 485-498; McLeod, A. (1964) Some psychogenic aspects of infertility . Fertility and Sterility, 15, 124-134; Sandler, B. (1968). Emotional stress and infertility . Journal of Psychosomatic Research, 12, 51-59; Stieve, H. (1942) Die Zentralnervöse Steuerung, der Geschlechtsorganen. Medizinische Klinik, N o 1-2, pág.138; Anselmino, K. (1947) Schwangerschaften nach langjähriger, undehandelter Kinderlosigkeit. Geburtshilfe und Frauenheilkunde, Vol. VII, N o 1, pág. 139; entre otros.
Los estudios que abordan las relaciones entre psicología e infertilidad se han preguntado cómo influyen los problemas psicológicos en la génesis de la infertilidad y han sustentado una relación causal entre conflictos psicológicos tempranos y la presencia de infertilidad en la edad adulta18. Desde hace algunos años el psicoanálisis y la corriente de la medicina psicosomática19 indagan sobre los aspectos psicológicos que podrían ocasionar anomalías en la concepción de las mujeres. Los hallazgos obtenidos destacan que las mujeres infértiles provienen de una infancia infeliz y muy conflictiva en la relación con sus padres, esencialmente en la relación con su madre. En efecto, la bibliografía existente20 documenta que muchos de los trastornos ocurridos en la sexualidad de las jóvenes (entre ellos la infertilidad) son producto de una relación hostil o fría con la madre durante la infancia21. Los estudios realizados por psicoanalistas tales como Helen Deutsch, Marie Langer, Joyce Mc Dougall, Marie Meierhofer entre otros, demuestran que la relación de la niña con su madre establece núcleos psicológicos inconscientes que la predisponen a reaccionar no sólo favorable o desfavorablemente ante su sexualidad, sino que influyen en sus relaciones con sus parejas y en la forma cómo crían a sus hijos (Anselmino, 1947; Roa, 2000, 2004)22.
Langer, M. (1987) Maternidad y Sexo . México: Paidós; Deutsch, H. (1960) Psicología de l a Mujer . Parte I y II .Buenos Aires: Editorial Losada S.A. ; Meierhofer, M. (1975) Los primeros estadios de la personalidad . Barcelona: Herder; Read, G. (1958) Parto sin dolor: Teoría y práctica del parto natural . Buenos Aires: Editorial Central; Lorand, 1939; Heilbrun, A. (1968) Sex-role identity in adolescent females a theoretical paradox. Adolescence, núm. 3, págs. 79-88; Heilbrun (1962) Parental identification and college adjustment . Psychological Reports, núm. 10, págs. 853-854; Lynn, R. (1962) Sex-role preferente and mother-daughter fantasies in young girls . Dissertation Abstracts, núm. 22, pág. 4084; Sears, R. (1965) Identification and child rearing . Stanford California: Stanford University Press; Wright, B. y Taska, S. (1966) The nature and origin of feeling feminine . British Journal of Social and Clinical Psychology, núm. 5, págs. 140-149; Mussen, P. y Rutherford, E. (1963) Parent-child relations and parental personality in relation to sex-role preferences . Child Development, núm. 34, pág. 589-607; Weiss, E. y English, S. (1957) Psychosomatic Medicine, 3 a ed. Philadelphia: Saunders; Drellich, M. y Bieber, I. (1958) The psychologic importante of the uterus ans its functions. Journal of Nervous and Mental diseases, N o 126, págs. 322-336; Després, M. (1937) Favorable and infavorable attitudes toward pregnancy in primiparae. Journal of Genetic Psychologic, núm. 51, págs. 241-259; Rheingold, J. (1964) The fear of being a woman: A theory of maternal destructiveness . Nueva York: Grune y Stratton; Mann, E. (1959) Habitual abortion: a report in two parts on 160 patients . American Journal of Obstetrics and Ginecology, núm. 77, págs. 706-718; Coppen, A. (1958) Vomiting of early pregnancy-psychological factors and body build . Lancet, núm. 1, págs. 172-173; Barrucand, (1968) La psicogénesis del vómito incontrolado en la mujer embarazada. Annales Médico –Psychologiques, núm. 2, págs. 618-626. Resumido en Psychological Abstracts; Benedek, T. (1959) Parenthood as a developmental phase . Journal of American Psychoanality Association, núm. 7, págs. 389-417; entre otros.
Rheingold (1964) habría sugerido también que los muchos y variados problemas de la función femenina tienden a estar relacionados y dependen de la misma fuente: problemas en la temprana relación con la madre. En estudios realizados en Perú en estudiantes mujeres de diferentes universidades de Lima (Roa, 2000; 2004) con un test que demostró ser óptimo en el análisis de confiabilidad y validez, encontró una relación significativa entre las experiencias infantiles y los trastornos en la sexualidad de las jóvenes universitarias. Demostrando los datos que una buena relación con la madre se asocia de forma lineal y significativa con la importancia vital de la maternidad y en forma inversa con los indicadores de síntomas neuróticos y los trastornos sexuales. Estas diversas explicaciones están orientadas a encontrar el origen de la infertilidad en la vida pretérita de las pacientes, lo que entonces permitiría que el trabajo del psicólogo no estuviera limitado al simple acompañamiento y apoyo de la paciente, sino que los expertos en el tema tendrían que precisar dos puntos iniciales: 1) ¿Cuándo se trata de una infertilidad que concierne solamente a los médicos en el tratamiento y a los psicólogos como un apoyo? y 2) ¿Cuándo se trata de una infertilidad que concierne inicialmente al psicólogo o al psicoterapeuta especialista en el tratamiento?.
Consideramos que este criterio permitiría un trabajo más eficaz debido a que representaría un ahorro de dinero y también de coste emocional para aquella mujer que habiendo acudido a un especialista necesita el diagnóstico acertado que le permita recibir el tratamiento que la libere de verse expuesta a una serie de pruebas que no son las precisas para su problema. Recomendaciones que son resaltadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) al referir: “La calidad de atención consiste en el desempeño adecuado (según los estándares) de intervenciones confirmadas como seguras, que sean económicamente accesibles a la sociedad en cuestión y capaces de producir un impacto sobre las tasas de mortalidad, morbilidad, minusvalía y desnutrición”23 Así, la OMS recomienda diseñar un sistema de evaluación continua de la calidad de atención, caracterizando a esta última como una actividad de alto grado de excelencia profesional, en la cual se hace un uso eficiente de los recursos con un mínimo riesgo de atención para los usuarios e impactando en su satisfacción con el servicio; cosa que no ocurre con las pacientes infértiles porque se limita la provisión de los servicios sólo a los aspectos médicos, descuidando las dimensiones psíquicas y emocionales de las pacientes.
Organización Mundial de la Salud (OMS) Improving access to quality care infamily planning: medical eligibility criteria for initiating and continuing use of contraceptive methods (Ginebra: OMS, 1996). Citado por Adrienne J. Kols y Jill E. Sherman, (1998) Family planning programs: improving quality , Population Reports 26, n o . 3 (Baltimore: Johns Hopkins University School of Public Health, Population Information Program, 1998).
3.2.2. Consecuencias psicosociales de la infertilidad y del uso de las TRA
Véase cita N o 6.
El duelo expresado por la pérdida fetal fue expresado en un 70% de las mujeres, durante un período de por lo menos cuatro semanas. Los pensamientos negativos, relacionados con la reducción, desembocaban en síntomas depresivos de intensidad moderada y en algunos casos, el sentimiento de tristeza y culpabilidad persistía más allá de las cuatro semanas. [Schreiner-Engel et al. (1995) First-trimester multifetal pregnancy reduction: acute and persistant psychologic reactions. Am.J. Obstet.Gynecol., 172: 541-547] En la pareja .
Syme (1997) describió a la infertilidad como una “pérdida” que se vive en diferentes fases: a) cuando el embarazo no ocurre cuando se suponía; b) cuando se suceden los ciclos de tratamiento y éstos no resultan exitosos y c) cuando un eventual embarazo culmina en aborto24.
De acuerdo con diversas investigaciones25, desde el momento del diagnóstico hasta que se llevan a cabo todos los tratamientos para la infertilidad se presentan determinados síntomas y manifestaciones que constituyen procesos complicados: estrés, angustia, depresión, resignación, pérdida de la autoestima, entre otras. Estas manifestaciones psicológicas inciden también en la pareja, la familia, y muchas veces en sus relaciones sociales y laborales.
Las parejas infértiles presentan sentimientos de inadecuación, desesperación, pena, envidia y celos hacia la mujer embarazada, miedo, pérdida de la libido, disfunción eréctil, inestabilidad emocional, pérdida de la autoestima, culpa, depresión, e ideación suicida. Luego del fracaso terapéutico, desenlace habitual en el 70% de los casos, el 50% de las parejas presenta alguna alteración psicológica importante26. Además, los estudios demuestran que las parejas mayores de 30 años son las que presentan niveles más elevados de ansiedad y depresión27.
Véase cita N o 6.
Moreno-Rosset, C., Vásquez, A. y Fernández, N. (2004) El largo peregrinaje por los senderos de los tratamientos de reproducción asistida: emociones y estrés que experimentan las pacientes . Fuente: http://www.uned.es/psicología/IV Semana/simposios/moreno_martin.htm
En general, cuando una pareja se enfrenta con la infertilidad pueden suceder dos cosas. En el mejor de los casos y tratándose de parejas sólidas, maduras y funcionales, la pareja se dispone a buscar alternativas de solución y no permiten que la situación socave las bases de su relación. En el peor de los casos, surge la separación o la ruptura de la relación; pues aunque en algunas parejas la experiencia de infertilidad no tiene efectos dañinos sobre su matrimonio, para otros, el solo hecho de verse expuestos a tratamientos e investigaciones que duran varios años y, debido a la naturaleza estresante de los procedimientos que supone el tratamiento, les genera dificultades maritales28.
Cook, Parsons, Mason y Golombok (1989) Emotional, marital and sexual problems in patients embarking upon IFV AND AID treatment for infertility. Journal of Reproductive and Infant Psychology, 7: 87-93.
CONTINUA...
|