Identificación de lasTácticas de Negociación, Ataque Físico, Ataque Psicológico y Daño F ísico entre Cónyuges según el Informe de los Hijos
Psic. Arístides A. Vara Horna
5. CONCLUSIONES El estudio sobre el manejo de conflictos entre cónyuges, que tuvieran una relación de pareja de por lo menos seis meses de duración, según el informe de los hijos indica que:
Comparando las respuestas de hombres y mujeres, existe un mayor porcentaje de mujeres que resuelven sus problemas de pareja a través de la negociación (66.3% en las mujeres y 65.1% en los hombres).
Las mujeres suelen perpetrar ataques psicológicos en mayor proporción que los hombres (60.5% de varones frente al 63.8% de mujeres). Incluso se ha encontrado que las mujeres son las que más tienden a repetir sus ataques psicológicos.
En lo que se refiere al ataque físico, existe una mayor proporción de mujeres que atacan físicamente a sus parejas varones (29.9% de los varones frente al 34.9% de las mujeres). Por otro lado, como en el caso anterior, se ha encontrado que las mujeres perpetran ataques físicos con mayor frecuencia que los hombres. Adicionalmente, al estudiar el tipo de ataque físico (según fuera leve o grave), se ha visto que las mujeres cometen ataques físicos graves (quemar, dar puñetazos, golpear con objetos contundentes, disparar, etc.) en mayor proporción y con más frecuencia que los hombres.
En cuanto al daño físico, los resultados del estudio han mostrado que las mujeres reconocen haber causado daño físico leve en mayor proporción que los hombres. Sin embargo, debido a su mayor fortaleza física, los hombres producen daño físico grave en mayor proporción que las mujeres. La interrogante de quien produce daño físico grave con mayor frecuencia no pudo ser respondida, ya que los análisis estadísticos no encontraron diferencias significativas según sexo.
Estas conclusiones, aplicables a las parejas casadas o convivientes, ofrecen suficiente evidencia empírica para cuestionar la validez del modelo de la victimización de la mujer. Dicho modelo teórico viene siendo difundido de forma masiva a través de los programas de radio y televisión (noticieros, talk-shows , telenovelas, etc.), los textos universitarios y las publicaciones de diversas ONGs comprometidas con la llamada “perspectiva de género”. Los altos niveles de victimización de los varones, a causa de la agresión femenina, podría estar reflejando un doble estandar social: ante los ojos de las opinión pública , y con el aval de los medios de comunicación, se critica la imagen del varón presentándolo como un macho abusivo, golpeador, irresponsable; pero en el ámbito privado, se guarda absoluto silencio sobre la violencia de la mujer en el hogar. En ambos casos, el varón sale perjudicado, ya sea porque es satanizado públicamente o porque se mantiene el estereotipo social de la mujer como víctima, a pesar que los datos empíricos revelan que la mujer victimiza al varón en una proporción bastante alta. Por ello, no se debe olvidar que el modelo de la victimización de la mujer se basa únicamente en datos obtenidos en albergues y comisarías para mujeres, más no en estudios empíricos, realizados con la adecuada rigurosidad metodológica.
Como se mencionó en la sección de resultados y discusión, estos datos no son un descubrimiento nuevo. Por el contrario, estos resultados son consistentes con más de 100 investigaciones que han demostrado que el tema de la violencia conyugal y violencia en la pareja es un problema de responsabilidad compartida: hombres y mujeres se agreden física y psicológicamente en la misma proporción. Mientras no se entienda esto, los estudios y programas desarrollados para combatir la violencia en la pareja y la violencia familiar seguirán siendo esfuerzos estériles (más allá de imponer sanciones legales contra los varones).
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